Niños y mascotas: Las responsabilidades acordes a cada edad

Es muy habitual que para Navidad los niños pidan una mascota. Al margen de temas ya tratados como la responsabilidad que requiere el comprar un animal o la posibilidad de adoptar, vamos a hablar en este caso de qué tipo de animales o qué responsabilidades se pueden encomendar a los niños de diferentes edades.

Es importante destacar que una mascota aporta muchos beneficios al niño, le ayuda adquirir valores positivos y además refuerza su sistema inmunitario, pero implica responsabilidad. Un niño menor de cuatro años normalmente no va a diferenciar un animal de un juguete y es peligroso dejarlo solo con una mascota ya que podría hacerle daño o sufrirlo él.  Incluso en el caso de los perros de mejor carácter es bueno vigilar los juegos con los niños pequeños, ya que pueden lastimarlos accidentalmente.

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Las primeras responsabilidades

A partir de los cuatro o cinco años, dependiendo del nivel de madurez de cada pequeño, es posible comenzar a darles sus primeras responsabilidades sobre una mascota. Darle de comer al gato; aprender la cantidad de comida que se debe de echar en el acuario; cepillar a su conejito o compartir un rato de juegos con el perro son algunas de las actividades más adecuadas para esa edad, siempre bajo el control de un adulto.

Una vez que el niño tenga siete u ocho años se le puede pedir que nos acompañe a bajar al perro y enseñarle a llevar la correa o se le puede responsabilizar de ciertas labores de limpieza.  Es importante hacer entender al niño las necesidades que tiene cada animal y las consecuencias que podría tener no satisfacerlas. Poco a poco se le pude ir dando al niño una mayor independencia en el cuidado de su mascota, aunque comprobemos discretamente que se realizan todas las tareas.

La primera macota propia

No hay una edad determinada para que el niño pueda tener su primera mascota propia ya que dependerá de cada persona. Algunos chavales son muy responsables desde muy jóvenes y otros no deberían de tener un animal jamás en su vida. Cada padre debe de ser capaz de evaluar objetivamente cuándo es el momento de permitir que su hijo se haga cargo de un ser vivo.

Si el niño es aun pequeño, lo más indicado es una mascota que requiera pocos cuidados, como un hámster o una tortuga. Aunque todos los niños quieren tener un perro, este necesita muchos cuidados y es importante que toda la familia se involucre ya que llevar a casa un peludete confiando en que un chico o una chica muy joven se haga cargo de toda la responsabilidad es un error y uno de los motivos por los que al final muchos perros son abandonados.

Imagen:https://www.flickr.com/photos/ciadefoto/3019776218/in/photostream/

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