Los problemas dentales de los perros y cómo combatirlos

Cuarenta y dos dientes (de adulto), una lengua, un paladar y unos labios, morros o belfos; he ahí las partes fundamentales de la boca de un perro. Se parece a la nuestra… Pues precisamente, como se parece a la nuestra y todos sabemos lo problemática que puede ser hablando de salud, no debemos menospreciar los problemas dentales de los perros. Conozcamos mejor el tema a continuación…

La periodontitis es la dolencia más común en nuestros compañeros peludos. Implica la pérdida de tejido en torno al diente, con el consiguiente debilitamiento y caída del mismo; acarrea dolor y una posible infección, además de tener muchas (pero muchas) implicaciones posteriores en la salud de los canes. La solución: una buena higiene dental, cirugía (poco recomendada) y antibióticos.

Los problemas dentales de los perros y cómo combatirlos

Diga guaaaahu!

 

La halitosis es la otra gran preocupación de los perros… bueno, más bien de sus dueños. Quiero decir con ello que es algo natural, ya que los perros no se lavan la boca. El origen es la placa y el sarro que se van acumulando en torno a los dientes, así como algunas alimentaciones (los alimentos húmedos tienden a acumularse en la boca, por ejemplo).

No debemos ningunear los problemas dentales de los perros

Siempre podemos intentar un mantenimiento cepillando nosotros mismos los dientes de nuestro perro. Es como cualquier actividad de este tipo, conviene iniciarla de cachorro, pero es cuestión de paciencia, escoger el momento adecuado y una mezcla de sutileza y firmeza. ¡Nunca uses pastas para humanos, el flúor les resulta venenoso! Otra opción son los juguetes específicos (normalmente con forma de hueso) diseñados para roer.

Un consejo para los más hippies: las hierbas medicinales pueden ayudar a vuestros perros a mejorar su salud dental: caléndula, equinácea, sello de oro, mirra, aloe vera y otras platas sirven tanto para ellos como para nosotros, cada una con sus utilidades y preparaciones particulares, claro. Como con el cepillado, el uso de estas plantas no solucionará los problemas, pero retrasará su aparición y paliará los síntomas.

Así que ya lo sabes, si observas que tu perro come con desgana, parece dolerle al coger cosas con la boca, saliva demasiado, tiene un aliento desagradable o sangra por las encías, es un buen momento para acercarte con él a vuestro veterinario de cabecera y establecer si la cosa es grave o tiene un fácil arreglo. Aunque ya se sabe que, tarde o temprano, estas cosas nos llegan a todos…

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