Las lampropeltis getula o serpiente rey

Las lampropeltis son unas serpientes constrictoras muy comunes de encontrar en criaderos. Su variedad es enorme, yendo desde colores vivos como la falsa coral a la serpiente rey mexicana, toda negra. La característica más común son las fanjas blancas que adornan a la gran mayoría de ellas.

Las getula o kingsnake preferidas entre los aficionados a tener una serpiente como mascota son las nigrita, splendida y californiae. Originarias de México, Arizona y California, respectivamente, son serpientes acostumbradas al clima caluroso, por lo que los ejemplares adultos no necesitarán que controlemos la temperatura del terrario.

Serpiente rey californiana

Aunque no son venenosas, hay que tener siempre presente que son constrictoras y que hay que manejarlas con cuidado para evitar encontrarnos en un apuro. La longitud de las serpiente rey varía de 1 a 2 metros en los ejemplares adultos, y en las crías recién nacidas entre 30 y 35 centímetros.

Ofiófagas en su hábitat natural

Una peculiaridad alimenticia de las lampropeltis getula es que se alimentan de otros ofidios, incluyendo los venenosos. La serpiente rey californiana incluye en su menú a las peligrosas serpientes de cascabel con las que comparte hábitat. Esto no significa que sean inmunes al veneno, pero sí presentan una alta resistencia al mismo siempre que no sean mordidas en una zona vital.

Como las serpientes no son su plato fuerte, no hay problema con alimentarlas igual que a otros ofidios a base de ratones, ranas, lagartos, etc., aunque hay que tener cuidado de que la comida esté libre de parásitos. Habitualmente, en cautividad se suele alimentar a las getula a base de roedores por comodidad, con una frecuencia de dos pinkies cada 5 días cuando son crías y un ratón adulto cada 7 cuando ya han alcanzado la madurez.

Mudando para crecer

La muda es el proceso habitual en los reptiles que indica un crecimiento del ejemplar. Cuando va a tener lugar, el brillo de la piel se apaga y el color se vuelve más azulado. Además, unos cinco días antes, veremos que los ojos se opacan mostrando un color blanco perla, que desaparecerá a los tres días volviendo a su color normal. Esto indicará que la muda es inminente, no demorando más de dos días.

Durante la muda, nuestra serpiente rey debe desprenderse de toda la piel vieja para dar paso a una nueva brillante y elástica que adornará su nueva longitud hasta un nuevo crecimiento. Suele durar solamente unas horas y la muda se desprende entera. Para ayudar a este proceso podemos subir la humedad del terrario al 80%. Si quedan restos de la muda en nuestra serpiente rey, se los retiraremos con un baño templado y mucha delicadeza.

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