La cría del hámster, mucho más de lo que parece (y III)

Una vez que la hembra de hámster está preñada, construirá el nido con el heno y la paja que le hemos dejado a su alcance. Si no sabemos cuándo ha sido el apareamiento la construcción del nido será una buena señal para empezar a contar los días de la gestación. Transcurridos los dieciséis días exactos tendrá lugar el parto durante esa noche.

No debes abrir el nido para saber si ya han nacido, pues si la madre se estresa puede matar a la camada. Sabrás que ya han nacido observando a la hembra. Tampoco se deben tocar, porque les impregnaríamos de nuestro olor y la hámster podría matarlos. Si hay una emergencia y debes coger alguno, utiliza una tela y procura que el contacto dure lo menos posible.

Crías de hámster con pelo

Las labores diarias de limpieza deberán posponerse durante los primeros nueve días de vida de los cachorros para evitar cualquier problema entre la madre y las crías. Solamente debemos molestarlos para colocar alimento. A partir de ese día ya se podrán realizar con normalidad y volver a la rutina habitual.

Pequeños pero sumamente preparados

Las pequeñas crías de hámster son diminutas, ciegas y sin pelo. Apenas alcanzan los dos centímetros y medio y un peso de 3’5 gramos. La media suele ser de unos siete cachorritos, pero hay partos que superan ese número muy por encima. Lo habitual es que la madre se haga cargo de ellos por entero, sin que nosotros necesitemos intervenir.

Como ya hemos dicho, a las 8 semanas ya son completamente adultos, por lo que su desarrollo es sumamente rápido. Nacen ciegos, pero con los dientes formados, para facilitar el paso rápido de la lactancia a los alimentos sólidos. El pelo empieza a crecerles a partir del tercer día, y al quinto se abrirán sus orejas.

Una carrera meteórica por crecer

El desarrollo precoz se hace notar al octavo día, pues a pesar de no tener aún abiertos los ojos, ya salen del nido para utilizar su zona de aseo y comer alimento sólido que les suministra su madre. Recuerda aumentar las raciones de comida diaria para que haya suficiente para todos los cachorros y también para la madre.

Si no hay problemas, la madre cuidará de ellos durante dos semanas, que es cuando ya abren los ojos y se recubren totalmente de pelaje. A esta edad ya han triplicado el peso con el que nacieron, así que pesarán entre 7 y 8 gr. Aunque todavía no son sexualmente activos ya se les puede considerar adultos. Será a partir de la quinta semana cuando deberemos separar a los machos y las hembras para evitar apareamientos prematuros y peleas.

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