Enfermedades comunes en peces de pecera I

Cuando tenemos un acuario nos devanamos los sesos por mantener un adecuado equilibrio en un ecosistema artificial, jugando un poco a ser Dios. No es fácil, no os creáis; mi respeto más absoluto para aquellos demiurgos que lo consiguen. Por eso, debe de resultarles muy frustrante contemplar cómo sus peces enferman de vez en cuando. Hay que hacer algo. Conozcamos mejor las enfermedades comunes en peces de pecera.

La más famosa de estas enfermedades de peces es, por habitual, el punto blanco. Es causada por un protozoo (estos bichitos nos dan muchos problemas) llamado Criptocaryon irritans, y se manifiesta en los conocidos puntitos de un milímetro que cubren a nuestros peces de arriba a abajo. Los peces pierden apetito y coloración, pero si nadan de forma errática o tus carassius han muerto en 60 horas, hablamos del punto blanco marino (Ictioftiriasis).

Enfermedades comunes en peces de pecera I

Debe ser para compensar, pero también existe el punto negro. En este caso las manchitas pueden ser algo mayores, y hacerse incluso internas; son acumulaciones de diminutas larvas de trematodos. Lo transmiten los caracoles en sus heces y es difícil que aparezca en acuarios, salvo si albergan especímenes salvajes (o caracoles, claro). Se utiliza Flubendazol para tratarlo.

Suele haber tratamiento para las enfermedades comunes en peces de pecera

La enfermedad cool entre los peces de pecera es la podredumbre de aletas. Al fin y al cabo, la sufrió el mismísimo doctor Zoidberg de Futurama, no es demasiado grave si se ataja a tiempo (si no es mortal, pero a nuestros peces les gusta arriesgar), aunque al principio puede confundirse con aletas mordisqueadas en peleas. Es una enfermedad de origen bacteriano.

No bacteriana, sino vírica, es el terrible herpes de la carpa. Las koi son especialmente propensas a sufrir a este virus llamado HKV del que tan poco sabemos, salvo que es rápido y mortal. Los síntomas son variados y muy desagradables, lo más notorio las manchas blancas translúcidas. Como pasa con otros virus, no existe tratamiento efectivo que se conozca. Conviene aislar al pez y desinfectar bien el acuario.

La vejiga natatoria de las especies más comunes de agua fría (en especial los ciprínidos) también presenta frecuentes alteraciones. Estas alteraciones (manifestadas sobre todo en problemas de navegación y equilibrio) pueden producirse por distintas razones; una dieta y unas condiciones ambientales inadecuadas, la presencia de bacterias o virus… El tratamieto irá en consecuencia, pero suele implicar una cuarentena y limpieza del acuario,  revisar las rutinas de alimentación y otras, y alguna medicación.

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