El instintivismo, un paso adelante al educar al perro

Hemos visto la importancia que tuvo durante todo el siglo XX el conductismo y que todavía tiene como medio para adiestrar a los perros y también para proporcionarles una educación. El conductismo positivista, basado en los premios, sobre todo en los relacionados con comidas y golosinas, es la tendencia más utilizada dentro de esta corriente.

Sin embargo, con el avance en los estudios de la evolución de las especies y de la psicología animal, representados por la etología, estas pautas se han puesto en entredicho. Para empezar, algunos expertos comenzaron a plantearse que quizás no fuera tan buena idea dar premios relacionados con la comida dada la inclinación que los mamíferos (incluidas las personas) tienen de resolver los problemas relacionados con la ansiedad con comida, que puede generar más ansiedad. Si un perro tiene un problema de comportamiento y se le corrige con premios, ese impulso que le lleva a actuar mal y que no se ha corregido, sino que se ha “sobornado” podría, según los instintivitas, aumentar y acabar estallando en un problema mayor.

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El cerebro y la psicología, los protagonistas del instintivismo

Aunque la mayoría de los instintivitas no dudan en usar algunas técnicas del conductismo, lo hacen como algo circunstancial y para casos concretos, nunca como la base de su trabajo. El conductista estudia la evolución de la especie, su comportamiento en estado salvaje, como una de las bases para entender  sus acciones en la vida doméstica. En el caso del perro, como este no se encuentra habitualmente en estado salvaje, se ha tomado al lobo como referencia.

Esto ha sido motivo de muchas críticas ya que los no partidarios de esta escuela la acusan de sacar conclusiones difícilmente demostrables ya que perro y lobo son animales con comportamientos diferentes y  cuyos cerebros tienen esquemas distintos. Por supuesto, esto también se tiene en cuenta por parte de los instintivistas, que entienden que el perro ha pasado por siglos de evolución junto al hombre como animal doméstico.

Actuar con los conocimientos

Los instintivistas utilizan los conocimientos que tienen sobre la especie, en este caso sobre el perro, para ayudarle a realizar lo correcto y corregir los problemas que puedan tener de comportamiento. Influyen en el animal pero no mediante premios, sino dándole las pautas que necesita para equilibrarse desde el punto de vista de su comportamiento instintivo. Tratan de reconciliar al perro con su propia naturaleza y enseñar al hombre, al que también estudian, a comprender la esencia del animal y poder así ayudarle a encauzarse.

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