¿En dónde vive tu roedor?

Muchas familias eligen tener a un roedor como mascota porque creen que es un animal que implica muy poca responsabilidad y que da escaso trabajo. Pero no hay que olvidar que se trata de un ser vivo y que, como tal, necesita tener cubiertas sus necesidades. Incluso podríamos decir que también tiene derecho a ser feliz y que, por tanto, merece vivir con ciertas comodidades.

Algunas personas llevan esto al extremo y tienen una habitación perfectamente habilitada para que su roedor pueda estar a gusto y hacer todo el ejercicio que necesita. No tiene que ser una habitación muy grande, un balcón que no sea demasiado frío ni caluroso puede ser el espacio ideal. Incluso se pueden crear varios pisos para que el animal suba y baje, tenga sus ruedas y lo pase en grande sin tener que vivir en una jaula.

roedor casa

Una jaula grande y muy limpia

Pero, evidentemente, no todos podemos permitirnos algo así por lo que lo habitual es que un roedor del tipo de un hámster viva en una jaula. Pero vivir en una jaula no tiene por qué implicar que tenga que estar mal atendido.

Lo primero es elegir una jaula lo más grande posible. Hay que tener en cuenta el espacio del que se dispone y, por supuesto, el presupuesto. Pero lo ideal sería que la jaula tenga un mínimo de dos pisos para que pueda tener más espacio para hacer ejercicio.

Tendrá además un lugar habilitado para hacer sus necesidades, aunque quizás eso no lo respete el animal. Y una zona opuesta en la que tendrá su agua, siempre disponible, y su comida. Muchos animales respetan esto escrupulosamente, por instinto, mientras que otros son más cochinotes. Pero hay que darles la oportunidad de poder hacerlo.

También tendrá una zona de juegos en la que podrá hacer ejercicio y disfrutar de su tiempo libre, que va a ser mucho. Por eso las ruedas, los túneles y otros juguetes son tan importantes en la vida de los roedores. En algunos casos, también tendrá que contar con lugares para afilar sus uñas o desgastar sus dientes dependiendo de la especie escogida.

La jaula se debe de limpiar a diario, cambiando la base que esté sucia, quitando el pis y las cacas y los restos de comida en mal estado.

También es bueno que el animal salga de la jaula para poder cambiar de hábitat. Muchas personas lo que hacen es llevarlo a un espacio seguro, como el baño o un espacio delimitado con un cercado especialmente pensado para ello, para que correteen mientras se hace la limpieza de la jaula.

Con todos estos cuidados nos aseguramos de que nuestro roedor esté muy feliz.

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